El caramelo que pudo truncar la Semana Santa

Al igual que en la Madrugada se vivieron unos incidentes que tardarán en ser olvidados por el carácter y miserable de los mismos, el Miércoles Santo tuvo un detalle que puede servir de contrapunto perfectamente.

Jornada de calor intenso la que se disfrutó en Sevilla el pasado Miércoles Santo. La hermandad de la Sed transcurría de regreso por la calle Juan de Zoyas y tuvo lugar lo que pudo ser una fatalidad. La pequeña monaguilla Andrea de tres años tomó un caramelo y el desconcierto llegó en la delantera del paso del Cristo de la Sed. Así lo relata José Antonio Domínguez, policía nacional y hermano de la cofradía que auxilió a la pequeña. «Casualmente el compañero y yo veníamos de cenar. Estábamos volviendo rápidamente para ponernos delante del Cristo. En ese momento escuché a una madre gritando: «¡Ay mi niña, ay mi niña!»: Me agaché y vi que la niña tenía las dos manos en la garganta y los ojos muy abiertos y fue muy rápido. Se formó un pequeño revuelo. Cogí a la niña por la cintura con la brazo de derecho, me salí fuera, me metí en la calle y ya la tenía en volandas. Me puse a la niña entre las piernas en el aire mirando para el suelo y con la mano izquierda agarré la derecha y en un único movimiento, de un solo golpe apreté para dentro y para arriba entre el ombligo y el esternón (maniobra de Hemlich). La niña se puso en el suelo con un semblante como que quería llorar, el posible dolor, y yo lo que quería era que llorara. Si lloraba sabía que le entraba aire en las vías respiratorias. Al final la pequeña Andrea empezó a llorar y  tuve un alivio tremendo. Conseguí que expulsara el caramelo. La madre llorando nos dio las gracias. Es mi trabajo y es mi obligación», relata para Pasión en Sevilla José Antonio Domínguez, policía nacional que salvó la vida de la monaguilla de la hermandad de la Sed.

Las cosas no ocurren porque sí. José Antonio es uno de esos policías que tienen que buscar en la distancia el trabajo. Destinado en Manresa desde 2012, este hermano de la Sed y excostalero del Cristo que tallara Álvarez Duarte llevaba desde enero deseoso de participar con su cofradía. Parece que el destino estaba escrito para eso. «Desde el 2012 estoy en Manresa y en 2013 fue la última vez que salí de costalero y es que desde el 2014 no estaba relacionado con la hermandad. He salido debajo del Señor desde el año 2004. En enero pedí hacer el acompañamiento con la cofradía. Me lo aceptaron y parece que el suceso de Andrea estaba para mí» apunta José Antonio Domínguez.

Después de cuatro años sin vivir un Miércoles Santo desde dentro, este policía de 30 años volvió para ser un héroe. Él no lo siente así, «simplemente hice mi trabajo y cumplí con mi obligación», recalca con sinceridad.

La hermandad por decisión propia ha solicitado a la Jefatura Superior de la Policía Nacional que estos dos agentes tengan el reconocimiento que se merecen. Ya será el cuerpo nacional quien decida qué hacer con la labor que José Antonio y su compañero llevaron a cabo.

Sin duda, de no haber sido por la labor de este hermano de la Sed que echaba de menos a su cofradía, la Semana Santa se podía haber teñido de luto.

Fuente: http://sevilla.abc.es/pasionensevilla/actualidad/noticias/caramelo-pudo-truncar-la-semana-santa-111591-1492652281.html