Hacía unos tres años que José Antonio Villamor, de 34 años, había sido trasladado de Lanzarote a A Coruña, lo que le permitía vivir en Lugo con su novia y visitar asiduamente a su familia, residente en Burgo de Negral, Friol (Lugo). José Antonio, Josiño, como lo conocían sus allegados, nació en Inglaterra, pero se crió en la parroquia friolense, en la que apenas viven unas diez familias.
El joven agente siempre encontraba tiempo para ir a visitar a los suyos y echarles una mano en las labores del campo. "Era muy buen chaval, siempre que veía a alguien iba a saludarlo. Cada poco estaba aquí", relataba una de las vecinas de Burgo de Negral. La localidad está de luto desde el viernes. Los que conocían a José Villamor destacan su nobleza y aseguran que no les extraña que el viernes de madrugada se lanzase al agua del Orzán para intentar auxiliar al joven arrastrado por el agua. El mar también se lo llevó a él y a dos de sus compañeros. Los servicios de emergencias trabajan desde el viernes para localizar su cuerpo, el del agente Rodrigo Maseda y el del estudiante Tomas Velicky, pero ayer, al cierre de esta edición, continuaban desaparecidos.
José Villamor decidió presentarse a las oposiciones de Policía Nacional hace siete años y, gracias a su perseverancia, las aprobó sin problema. Uno de los profesores de la academia recuerda que le apasionaba su trabajo, para el que tenía una gran vocación. Sus compañeros aseguran que siempre estaba disponible para ayudar y cuentan que, en ocasiones, mientras se formaba, se desplazaba de Friol a Lugo para prestar ayuda en partidos de fútbol.
A José Villamor le gustaba el deporte, sobre todo el fútbol, y practicaba artes marciales. A veces nadaba en la playa fluvial de Friol. Sus padres, su abuelo materno y su hermano pequeño, que se encarga de la explotación ganadera familiar, viven en Burgo de Negral. Su hermana mayor trabaja fuera de Galicia como funcionaria de prisiones.
El friolense estudió tres cursos de Electricidad de Formación Profesional en el Politécnico de Lugo y trabajó en una empresa de montajes eléctricos. Su vocación, sin embargo, lo llevó a opositar para ser policía y ayudar a los demás. El carácter generoso de José Villamor, según sus allegados, se reflejaba en las relaciones que mantenía con su novia, sus familiares y amigos, por los que siempre se esforzaba para que fuesen felices.
Era un joven alegre y, a menudo, su ingenio se convertía en el centro de las celebraciones. Su abuelo materno recordaba el viernes que su nieto hacía poco que había estado en Burgo de Negral. Como siempre, había ayudado en casa, hecho reír a los suyos y comentado los últimos partidos del Barcelona, su equipo de fútbol. Su abuelo, al igual que el resto de sus familiares, su pareja, sus amigos, compañeros y vecinos, todavía no se creen lo sucedido. Todos lo recuerdan como a una gran persona.
Fuente: http://www.laopinioncoruna.es/coruna/2012/01/29/policia-familiar-trabaja...
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