Hacía unos tres años que José Antonio Villamor, de 34 años, había sido trasladado de Lanzarote a A Coruña, lo que le permitía vivir en Lugo con su novia y visitar asiduamente a su familia, residente en Burgo de Negral, Friol (Lugo). José Antonio, Josiño, como lo conocían sus allegados, nació en Inglaterra, pero se crió en la parroquia friolense, en la que apenas viven unas diez familias.