
- Unido
- 25 Mar 2008
- Mensajes
- 1.660
- Felicitaciones
- 1
- Puntos
- 0
La escribio un guardia civil desde Santander, cuanto menos es una lectura interesante cuyo trasfondo espero no deje a nadie indiferente supongo, la divulgo aqui para su general conocimiento. Es el reflejo puro de lo que sentimos toda una sociedad y el cuerpo mas golpeado por el terrorismo.
Pasará el huracán. El dolor, la rabia, el odio y la impotencia son emociones de permanencia restringida, solo reservada a los directamente implicados, familia, compañeros y gentes de condición "diferente" y no globalizable.
Tiempo de intermedio, período de mutación y espera. La sociedad española retomará su pulso normal si es que alguna vez lo detuvo, pasarán hasta la próxima vez las sensaciones indignas y poco democráticas, se olvidará la anisedad y la vida se reconducirá por sí sola tras "la imposición de la alcallata" al muerto, ¿y ahora que???
Es cuestión de esperar, volverán al amparo del anonimato y una gran ciudad facilita enormemente las cosas, ellos no lo llevan escrito en la frente, no llevan distintivo, uniforme o bandera que dignifique la batalla, se refugian en el estado de derecho, en los principios democráticos y la Carta Magna que tanto repudian, se refugian en la cobardía, la traición, la felonía y el desprecio a los valores humanos. No están capacitados para convencer a través de las urnas, no son dignos de vivir entre personas, son ratas, escoria humana, basura de paritorio, fracaso genético en la evolución del mono y aborto de la humanidad. ¿Que habéis conseguido hijos de puta?. Un muerto mas ¿y que?
El tiempo puede atenuar la primera reacción social y colectiva ante vuestros actos, pero podéis estar seguros de que mi odio, indignación, asco y repugnancia, sigue inalterable, os reservo voluntades y deseos íntimos que por respeto a mi mismo no cito, de hacerlo podría ser considerado como fascista, y en absoluto lo soy, esa calificación la tenéis asignada en exclusividad, sin parangón asimilable, al igual quela de dictadores, déspotas, tiranos, asesinos, mataniños, cobardes, bellacos, despreciables, falsos e innobles, ¿quien os creéis que sois? ¿de que vais hijos de puta? ¿de libertadores?, libertadores de que, de quién, a quién representáis, porque no le echáis cojones, atributo del que carecéis y dais la cara, ¿porque no venís de frente y sin armas?, ¿sabéis porque? Porque no tenéis huevos, porque sois unos mierdas, porque os meáis encima, porque el miedo a la verdad os atenaza, porque la evidencia de la realidad os acompleja, porque solo sabéis colocar coches bomba y encima mal, porque estáis diplomados en el tiro en la nuca y licenciados en el asesinato por la espalda y el secuestro, sois unos MIERDAS.
Esto no es una guerra hijos de puta. Si así fuera otro gallo cantaría, no duraríais dos días. Vosotros tenéis las armas de guerra, el coche bomba, el terror, la sinrazón, la cobardía, la flaqueza, el miedo y la alevosía, y por eso mismo vais ganando, lo que vosotros hacéis lo hace cualquiera, cualquiera que no tenga moral, principios humanos y la cobardía acreditada como condición y principio básico de actuación.
Para que esto fuera una guerra equilibrada nosotros tendríamos que hacer lo mismo, ¿os imagináis muriendo de la misma forma? ¿os imagináis recibiendo explosiones en los lavabos de vuestros txokos? ¿estarías tranquilos en vuestras herriko tabernas?. Ya os vimos acojonados tiempo atrás, en tiempo no tan lejano. Nosotros luchamos con la democracia, el respeto a los derechos humanos, la Constitución y la verdad, aunque muchas, muchísimas veces me pasaría todos estos valores por el arco del triunfo para enfrentarme a vosotros, y os voy a decir mas, gozaría haciéndolo, viéndoos llorar como niños, pidiendo clemencia y favor. No os lo concedería, ni tan siquiera os dejaría solicitarlo.
Habéis derramado muchísima sangre inocente, toda la sangre derramada era de inocentes, en este bando no hay culpables. Lo seguiréis haciendo, amparados en la cobardía que os caracteriza, ¡¡no tenéis huevos!!.
Ya vimos con sorpresa la valentía y el coraje que mostrabais en Ermua, refugiados en vuestros taldes, con los huevos en la garganta, saliendo amparados por la Ertzaintza, tapando vuestro rostro con la capucha.
Frente a vosotros estaba el pueblo, a ese que decís representar, ¿eso es ser gudari?, ¡¡ pues vaya puta mierda de gudaris!!, en mi condado no quiero gudaris de esos, mis gudaris son los que van por la vida con la cabeza alta, los que no esconden su rostro, los que se manifiestan dando la cara y en solicitud de paz, mis gudaris son los ciudadanos que todos los días salen de casa a ganarse el pan honrada y dignamente, con el esfuerzo diario, con su honrado trabajo, los que se amparan en el respeto mutuo para convivir, los que muestran su puntual discrepancia con la consideración hacia la opinión contraria, los que no discriminan a las personas a tenor de su lugar de nacimiento o RH, ¡pero de que os estoy hablando!! La verdad es que no valéis un duro, no dejáis de ser unos putos mercenarios, unos asesinos a sueldo, ¿cuanto cobráis por muerto?, que pena de condición humana..., con vosotros Darwin fracasó, desde el Homo Sapiens la evolución era en progresión aritmética, con vosotros se frustró la cadena. No dejáis de ser eso, unos simples hijos de puta, no sois nada, no sois hombres, ni tan siquiera semejantes, no merecéis vivir, lástima de desperdicio, lástima de Democracia. Ella es la que os salva.
Me dáis asco, mucho asco. Fin.
Un balazo y cuidense,
Pasará el huracán. El dolor, la rabia, el odio y la impotencia son emociones de permanencia restringida, solo reservada a los directamente implicados, familia, compañeros y gentes de condición "diferente" y no globalizable.
Tiempo de intermedio, período de mutación y espera. La sociedad española retomará su pulso normal si es que alguna vez lo detuvo, pasarán hasta la próxima vez las sensaciones indignas y poco democráticas, se olvidará la anisedad y la vida se reconducirá por sí sola tras "la imposición de la alcallata" al muerto, ¿y ahora que???
Es cuestión de esperar, volverán al amparo del anonimato y una gran ciudad facilita enormemente las cosas, ellos no lo llevan escrito en la frente, no llevan distintivo, uniforme o bandera que dignifique la batalla, se refugian en el estado de derecho, en los principios democráticos y la Carta Magna que tanto repudian, se refugian en la cobardía, la traición, la felonía y el desprecio a los valores humanos. No están capacitados para convencer a través de las urnas, no son dignos de vivir entre personas, son ratas, escoria humana, basura de paritorio, fracaso genético en la evolución del mono y aborto de la humanidad. ¿Que habéis conseguido hijos de puta?. Un muerto mas ¿y que?
El tiempo puede atenuar la primera reacción social y colectiva ante vuestros actos, pero podéis estar seguros de que mi odio, indignación, asco y repugnancia, sigue inalterable, os reservo voluntades y deseos íntimos que por respeto a mi mismo no cito, de hacerlo podría ser considerado como fascista, y en absoluto lo soy, esa calificación la tenéis asignada en exclusividad, sin parangón asimilable, al igual quela de dictadores, déspotas, tiranos, asesinos, mataniños, cobardes, bellacos, despreciables, falsos e innobles, ¿quien os creéis que sois? ¿de que vais hijos de puta? ¿de libertadores?, libertadores de que, de quién, a quién representáis, porque no le echáis cojones, atributo del que carecéis y dais la cara, ¿porque no venís de frente y sin armas?, ¿sabéis porque? Porque no tenéis huevos, porque sois unos mierdas, porque os meáis encima, porque el miedo a la verdad os atenaza, porque la evidencia de la realidad os acompleja, porque solo sabéis colocar coches bomba y encima mal, porque estáis diplomados en el tiro en la nuca y licenciados en el asesinato por la espalda y el secuestro, sois unos MIERDAS.
Esto no es una guerra hijos de puta. Si así fuera otro gallo cantaría, no duraríais dos días. Vosotros tenéis las armas de guerra, el coche bomba, el terror, la sinrazón, la cobardía, la flaqueza, el miedo y la alevosía, y por eso mismo vais ganando, lo que vosotros hacéis lo hace cualquiera, cualquiera que no tenga moral, principios humanos y la cobardía acreditada como condición y principio básico de actuación.
Para que esto fuera una guerra equilibrada nosotros tendríamos que hacer lo mismo, ¿os imagináis muriendo de la misma forma? ¿os imagináis recibiendo explosiones en los lavabos de vuestros txokos? ¿estarías tranquilos en vuestras herriko tabernas?. Ya os vimos acojonados tiempo atrás, en tiempo no tan lejano. Nosotros luchamos con la democracia, el respeto a los derechos humanos, la Constitución y la verdad, aunque muchas, muchísimas veces me pasaría todos estos valores por el arco del triunfo para enfrentarme a vosotros, y os voy a decir mas, gozaría haciéndolo, viéndoos llorar como niños, pidiendo clemencia y favor. No os lo concedería, ni tan siquiera os dejaría solicitarlo.
Habéis derramado muchísima sangre inocente, toda la sangre derramada era de inocentes, en este bando no hay culpables. Lo seguiréis haciendo, amparados en la cobardía que os caracteriza, ¡¡no tenéis huevos!!.
Ya vimos con sorpresa la valentía y el coraje que mostrabais en Ermua, refugiados en vuestros taldes, con los huevos en la garganta, saliendo amparados por la Ertzaintza, tapando vuestro rostro con la capucha.
Frente a vosotros estaba el pueblo, a ese que decís representar, ¿eso es ser gudari?, ¡¡ pues vaya puta mierda de gudaris!!, en mi condado no quiero gudaris de esos, mis gudaris son los que van por la vida con la cabeza alta, los que no esconden su rostro, los que se manifiestan dando la cara y en solicitud de paz, mis gudaris son los ciudadanos que todos los días salen de casa a ganarse el pan honrada y dignamente, con el esfuerzo diario, con su honrado trabajo, los que se amparan en el respeto mutuo para convivir, los que muestran su puntual discrepancia con la consideración hacia la opinión contraria, los que no discriminan a las personas a tenor de su lugar de nacimiento o RH, ¡pero de que os estoy hablando!! La verdad es que no valéis un duro, no dejáis de ser unos putos mercenarios, unos asesinos a sueldo, ¿cuanto cobráis por muerto?, que pena de condición humana..., con vosotros Darwin fracasó, desde el Homo Sapiens la evolución era en progresión aritmética, con vosotros se frustró la cadena. No dejáis de ser eso, unos simples hijos de puta, no sois nada, no sois hombres, ni tan siquiera semejantes, no merecéis vivir, lástima de desperdicio, lástima de Democracia. Ella es la que os salva.
Me dáis asco, mucho asco. Fin.
Un balazo y cuidense,




