Buenas compañeros.
Ayer tuve yo la entrevista y os cuento como fue.
Me esperaba que mi entrevista iba a ser de las "duras", porque en el biodata en la pregunta de sanciones administrativas, hace 10 años me multaron por llevar un porro en el coche de viaje con unos amigos.
En el biodata lo puse tal cual y puse al final: "me sirvió para aprender la lección y que no volviese a ocurrir nunca más".
Es cierto que nunca mas he tenido ningún solo problema del estilo, ni otro tipo de sanciones, ni peleas ni nada de nada, fue algo puntual hace 10 años y desde entonces todo bien.
Pero me esperaba que en la entrevista me iba a atacar bastante por ahí.
También justamente cumplí hace dos días los 35 años y pensaba que también me pudiesen atacar un poco por el tema de la edad, pero tampoco.
Al entrar en la sala, me preguntan si estoy nervioso y al ver que venía de Córdoba, me preguntaron que tal el viaje, si había ido solo o acompañado y que como iban las cosas por allí.
Después me preguntaron que les hablase sobre mi y les hice un pequeño resumen de mi vida, donde crecí, mi familia, donde estudié, los estudios que realicé y mis trabajos hasta que empecé a preparar la
oposición.
Me hicieron un par de preguntas sobre mis estudios y sobre una etapa que estuve viviendo y trabajando en Edimburgo, me preguntaron que trabajo tenia allí, cuantos años estuve y poco más.
Me preguntaron si tuviese que decir un defecto mío cual sería, la típica pregunta de por que quiero ser
policía, por que
policía nacional y no otro cuerpo, y una pregunta sobre biodata, concretamente la de las ordenes de un superior.
Todo bastante bien, todo preguntas relativamente sencillas que creo que todo el mundo lleva bien preparadas.
Para acabar me preguntaron que que pensaba sobre el uso de la fuerza, que si pensaba que era necesario, y un
supuesto bastante sencillo de como aplicaría la fuerza en una situación que me describieron ellos (un terrorista disparando y matando gente dentro de un centro comercial)
Y finalmente si quería añadir algo mas antes de acabar y se acabó.
Del tema de la sanción administrativa no me dijeron absolutamente nada.
Todo bastante bien, una conversación normal con ellos, sin malas caras ni tensiones ni nada, una conversación fluida y correcta. No fue de risas ni de cachondeo ni mucho menos, pero no fue para nada dura, ni tensa, ni complicada, sin grandes dificultades en general.
La vedad que salí bastante contento y con buenas sensaciones.