
- Unido
- 8 Ene 2009
- Mensajes
- 6.104
- Felicitaciones
- 5
- Puntos
- 0
MOSSOS ENCUBREN A UN POLICíA QUE MOSTRó UNA ARMA
Tema del momento
Se trata de un mando del Cuerpo Nacional de la Policía que, acompañado de otros funcionarios, protagonizó un altercado en el New Aribau de Barcelona NANDO GARCIA Barcelona Es sabido que las relaciones entre el Cuerpo Nacional de Policía y los Mossos d"Esquadra no son precisamente idílicas.
Sin embargo, toda afirmación tiene sus excepciones, como sabe el mando de la Policía que hace un mes protagonizó un incidente junto a otros funcionarios en un conocido local de alterne de Barcelona.
Los funcionarios enseñaron sus placas para evitar pagar las consumiciones.Uno, incluso el arma reglamentaria.
Los Mossos d"Esquadra , alertados telefónicamente por la encargada, acudieron al local y únicamente mediaron entre las partes.
Ni abrieron diligencias ni realizaron otra gestión.
Un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña aseguró ayer que no tienen constancia de este incidente.
No en vano desde sus homónimos de los Mossos no se ha comunicado lo ocurrido.
Los hechos se remontan a una tarde de primeros de diciembre, cuando un mando del Cuerpo Nacional de Policía acompañado de un conocido empresario catalán y dos funcionarios más acudieron al local de alterne New Aribau, situado en la calle del mismo nombre.
Fuentes presentes explicaron a EL MUNDO que los cuatro individuos consumieron diversas copas e incluso uno de ellos requirió los servicios de una de las trabajadoras sexuales del conocido establecimiento.
Los problemas se iniciaron a la hora de pagar las consumiciones, ya que a los clientes les pareció un precio abusivo.
Fuentes presentes en el establecimiento explicaron ayer que en ese momento se identificaron y mostraron las placas de funcionario.
Al menos uno de ellos es un alto mando del Cuerpo Nacional de Policía , que mostró el arma.
Al ver que los ánimos se estaban caldeando y que los demás clientes que había en el local se estaban asustando, la encargada telefoneó a los Mossos d"Esquadra explicando que había unos individuos que se negaban a pagar y que se hacían pasar por policías.
Muy pocos minutos después, varias patrullas de la Policía autonómica se personaron en el New Aribau.
Hasta el lugar también acudió un subinspector de los Mossos y jefe de turno operativo de la Región Metropolitana de Barcelona vestido de paisano.
Algunos agentes llegaron a entrar en el local y el alto mando del Cuerpo Nacional de Policía mostró su identificación a los mossos, al igual que el resto de funcionarios.
Fue por orden del subinspector que el resto de efectivos policiales que habían llegado en las patrullas abandonaron el lugar sin que se llevara a cabo denuncia alguna u otra intervención.
Ante la sorpresa de los presentes, los clientes abandonaron por su propio pie el establecimiento.
Fuentes presentes durante el incidente explicaron que los funcionarios tenían dificultades para hablar probablemente por la cantidad de alcohol ingerido.
Así salieron del New Aribau y los agentes de los Mossos regresaron a sus tareas.
Sin embargo, la noche no había finalizado aún.Según fuentes presentes en este establecimiento, unas dos horas después, los funcionarios regresaron al local y amenazaron a la encargada por haber avisado a los Mossos d"Esquadra por teléfono.Por este motivo, la mujer decidió acudir al día siguiente a la comisaría que está situada en la calle Iradier de la Policía catalana para relatar lo ocurrido.
Sin embargo, la denuncia nunca llegó a ser tomada por los agentes de los Mossos d"Esquadra .
Llegados a este punto, los motivos oficiales por los que nunca se llegaron a abrir diligencias tras lo ocurrido difieren de las que exponen fuentes cercanas al caso.Mientras que los Mossos sostienen de forma oficial que la encargada únicamente explicó que le dijeron que «se iba a enterar» por haber telefoneado a la Policía catalana, otras fuentes sostienen que los agentes pusieron muchas trabas a la hora de recibir la denuncia y que la mujer, después de acudir en más de una ocasión a la comisaría, optó por desistir en su propósito con la intención también de evitar más conflictos en el local.
Para el que sí que tuvo consecuencias lo ocurrido fue para el vigilante de la puerta del New Aribau, ya que fue despedido por permitir la entrada a personas armadas.
Para los demás implicados en el incidente no ha habido repercusión alguna de lo ocurrido.
Ni para los controvertidos clientes ni para el subinspector que decidió no abrir diligencias por estos hechos ha habido consecuencia alguna.
Por lo menos, de momento. La Policía catalana dice que se limitó a mediar La versión oficial de los hechos dada por los Mossos d"Esquadra durante el día de ayer de lo ocurrido en el local New Aribau se limita a señalar que acudieron hasta el lugar al recibir un aviso en el que se aseguraba que había personas que se hacían pasar por policías en este establecimiento y que estaban provocando problemas.
Según explicó ayer el portavoz de la Policía autonómica a este diario, «hubo un altercado por un tema de consumiciones» y cuando llegaron los agentes «se limitaron a solucionar el conflicto».Interrogado por la identidad de los funcionarios que provocaron los incidentes, el portavoz no quiso «ni confirmar ni desmentir» que se trate de miembros del Cuerpo Nacional de Policía .
Sin embargo, durante la actuación de los Mossos en el establecimiento se procedió a identificar a los clientes, quienes no tuvieron problemas en mostrar sus placas, según fuentes presenciales. La encargada del local fue a comisaría pero no hay denuncia La encargada del local de alterne New Aribau acudió después de la noche de los hechos en más de una ocasión a la comisaría que hay en la calle Iradier de la Policía autonómica.
Sin embargo, no consta en los Mossos d"Esquadra denuncia alguna por estos hechos ni se está investigando en ningún caso lo que ocurrió en el establecimiento.
De hecho, ni tan siquiera se ha informado a la Jefatura Superior de Policía de Cataluña de que al menos un mando policial había protagonizado un incidente en un local de alterne de la ciudad de Barcelona.
La versión oficial del motivo por el que no hay denuncia es porque la encargada se desdijo, a pesar de asegurar inicialmente que la habían amenazado.
Fuentes del establecimiento niegan este extremo y sostienen que desde los Mossos se puso trabas desde el principio para poder interponer la correspondiente denuncia.Ante estas dificultades y para evitar mayores problemas, decidió no insistir.
Tema del momento
Se trata de un mando del Cuerpo Nacional de la Policía que, acompañado de otros funcionarios, protagonizó un altercado en el New Aribau de Barcelona NANDO GARCIA Barcelona Es sabido que las relaciones entre el Cuerpo Nacional de Policía y los Mossos d"Esquadra no son precisamente idílicas.
Sin embargo, toda afirmación tiene sus excepciones, como sabe el mando de la Policía que hace un mes protagonizó un incidente junto a otros funcionarios en un conocido local de alterne de Barcelona.
Los funcionarios enseñaron sus placas para evitar pagar las consumiciones.Uno, incluso el arma reglamentaria.
Los Mossos d"Esquadra , alertados telefónicamente por la encargada, acudieron al local y únicamente mediaron entre las partes.
Ni abrieron diligencias ni realizaron otra gestión.
Un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña aseguró ayer que no tienen constancia de este incidente.
No en vano desde sus homónimos de los Mossos no se ha comunicado lo ocurrido.
Los hechos se remontan a una tarde de primeros de diciembre, cuando un mando del Cuerpo Nacional de Policía acompañado de un conocido empresario catalán y dos funcionarios más acudieron al local de alterne New Aribau, situado en la calle del mismo nombre.
Fuentes presentes explicaron a EL MUNDO que los cuatro individuos consumieron diversas copas e incluso uno de ellos requirió los servicios de una de las trabajadoras sexuales del conocido establecimiento.
Los problemas se iniciaron a la hora de pagar las consumiciones, ya que a los clientes les pareció un precio abusivo.
Fuentes presentes en el establecimiento explicaron ayer que en ese momento se identificaron y mostraron las placas de funcionario.
Al menos uno de ellos es un alto mando del Cuerpo Nacional de Policía , que mostró el arma.
Al ver que los ánimos se estaban caldeando y que los demás clientes que había en el local se estaban asustando, la encargada telefoneó a los Mossos d"Esquadra explicando que había unos individuos que se negaban a pagar y que se hacían pasar por policías.
Muy pocos minutos después, varias patrullas de la Policía autonómica se personaron en el New Aribau.
Hasta el lugar también acudió un subinspector de los Mossos y jefe de turno operativo de la Región Metropolitana de Barcelona vestido de paisano.
Algunos agentes llegaron a entrar en el local y el alto mando del Cuerpo Nacional de Policía mostró su identificación a los mossos, al igual que el resto de funcionarios.
Fue por orden del subinspector que el resto de efectivos policiales que habían llegado en las patrullas abandonaron el lugar sin que se llevara a cabo denuncia alguna u otra intervención.
Ante la sorpresa de los presentes, los clientes abandonaron por su propio pie el establecimiento.
Fuentes presentes durante el incidente explicaron que los funcionarios tenían dificultades para hablar probablemente por la cantidad de alcohol ingerido.
Así salieron del New Aribau y los agentes de los Mossos regresaron a sus tareas.
Sin embargo, la noche no había finalizado aún.Según fuentes presentes en este establecimiento, unas dos horas después, los funcionarios regresaron al local y amenazaron a la encargada por haber avisado a los Mossos d"Esquadra por teléfono.Por este motivo, la mujer decidió acudir al día siguiente a la comisaría que está situada en la calle Iradier de la Policía catalana para relatar lo ocurrido.
Sin embargo, la denuncia nunca llegó a ser tomada por los agentes de los Mossos d"Esquadra .
Llegados a este punto, los motivos oficiales por los que nunca se llegaron a abrir diligencias tras lo ocurrido difieren de las que exponen fuentes cercanas al caso.Mientras que los Mossos sostienen de forma oficial que la encargada únicamente explicó que le dijeron que «se iba a enterar» por haber telefoneado a la Policía catalana, otras fuentes sostienen que los agentes pusieron muchas trabas a la hora de recibir la denuncia y que la mujer, después de acudir en más de una ocasión a la comisaría, optó por desistir en su propósito con la intención también de evitar más conflictos en el local.
Para el que sí que tuvo consecuencias lo ocurrido fue para el vigilante de la puerta del New Aribau, ya que fue despedido por permitir la entrada a personas armadas.
Para los demás implicados en el incidente no ha habido repercusión alguna de lo ocurrido.
Ni para los controvertidos clientes ni para el subinspector que decidió no abrir diligencias por estos hechos ha habido consecuencia alguna.
Por lo menos, de momento. La Policía catalana dice que se limitó a mediar La versión oficial de los hechos dada por los Mossos d"Esquadra durante el día de ayer de lo ocurrido en el local New Aribau se limita a señalar que acudieron hasta el lugar al recibir un aviso en el que se aseguraba que había personas que se hacían pasar por policías en este establecimiento y que estaban provocando problemas.
Según explicó ayer el portavoz de la Policía autonómica a este diario, «hubo un altercado por un tema de consumiciones» y cuando llegaron los agentes «se limitaron a solucionar el conflicto».Interrogado por la identidad de los funcionarios que provocaron los incidentes, el portavoz no quiso «ni confirmar ni desmentir» que se trate de miembros del Cuerpo Nacional de Policía .
Sin embargo, durante la actuación de los Mossos en el establecimiento se procedió a identificar a los clientes, quienes no tuvieron problemas en mostrar sus placas, según fuentes presenciales. La encargada del local fue a comisaría pero no hay denuncia La encargada del local de alterne New Aribau acudió después de la noche de los hechos en más de una ocasión a la comisaría que hay en la calle Iradier de la Policía autonómica.
Sin embargo, no consta en los Mossos d"Esquadra denuncia alguna por estos hechos ni se está investigando en ningún caso lo que ocurrió en el establecimiento.
De hecho, ni tan siquiera se ha informado a la Jefatura Superior de Policía de Cataluña de que al menos un mando policial había protagonizado un incidente en un local de alterne de la ciudad de Barcelona.
La versión oficial del motivo por el que no hay denuncia es porque la encargada se desdijo, a pesar de asegurar inicialmente que la habían amenazado.
Fuentes del establecimiento niegan este extremo y sostienen que desde los Mossos se puso trabas desde el principio para poder interponer la correspondiente denuncia.Ante estas dificultades y para evitar mayores problemas, decidió no insistir.





